martes, marzo 17, 2009

DIARIO DE NAVEGACION

EVOCACIÓN

Resurja en la playa que envuelven las sombras
la pálida virgen de rubios cabellos,
la pálida virgen que flota dormida
en nimbo de oro, en velo de luz

Resurja en la playa, que muerden las olas
despierte del sueño, de quieta dulzura
que un ángel arrulla, batiendo sus alas
y escuche las voces de mi alma ardiente
que suenan perdidas, vibrando sin eco.

Contemple mis ojos abiertos sin ver
buscando en los cielos el suave reflejo
que un día la muerte cruel empañó;
y mire marchitas las ansias de mi alma
cual flores sin aire, sin sol y sin luz.

Resurja en la playa que bañan las ondas
y aspire en la copa vacía de mi alma
el acre perfume de mi ultima lágrima.

Bogando en el negro turbión de la vida
bogando al acaso, sin faro y sin rumbo
con sombras en lo alto, tinieblas abajo
mis ojos buscaban, con honda tristeza
la luz de los tuyos, la única estrella
que al negro horizonte, he visto clarear

Pensaba yo, a veces, en horas nostálgicas
porque no recuerdas, porque no entreabres
tus ojos que fueron el sol de los míos,
por lejos que flotes en otros espacios,
sediento de luz, bebiera el reflejo
que mi alma cegada, ansía y espera.

Yo vi indiferente rodar mi existencia
y solo he vivido amando recuerdos
el tiempo que mata amor y esperanza
las flores marchita y esparce sus hojas
llevóse en sus alas, que vuelan calladas
perfumes y efluvios, ternura y cariño
que nunca en mi pecho dejaron más huella
que deja en la nieve, un rayo de luz..
las ansias de mi alma, que suben y flotan
buscando en los cielos tu dulce figura
han sido la nube que el viento arrebata
destiende sus pliegues y rasga sus velos.

Resurja en la playa la pálida virgen
y mire en mi pecho, luciente el altar
que mi alma doliente perfuma e inciensa
con dulces recuerdos que quema el amor.

Reflejen sus ojos, la luz de la dicha
y cieguen los míos guardando el destello,
que anuncia a mi pecho, que el alma de mi alma
despierta en los cielos y escucha mi voz.




Ramón Rivas Ramírez

Mayo 14, 1907