viernes, marzo 28, 2008

77



Velo….pasan los minutos, pasan lentos.
Velo….como los caballeros de la Edad Media velaban sus armaduras.
Velo, como las adoratrices velan al Señor.
Velo y pienso:
Siete, número sagrado en la numerología….cuánto más si son dos, juntos, juntitos….siete y siete…
Siete hijos, siete amores,
Siete islas, siete mares,
Siete virtudes, siete dones
Siete gladiolos componen el ramo,
Siete años y ahora serán setenta y siete,
Dentro de nada…ya falta menos.
¡Cuánto quisiera que ya fuera media noche para empezar a soñar todo lo que quiero en este año tan especial! ¡Faltarán diez años para que vuelva a aparecer un siete en mi vida y…lo que es dos juntos… nunca más!
Quisiera en este año: Aprender cosas nuevas; saber un poco más; quisiera ver a mis hijos; quisiera ser un poco más paciente, un poco más humilde; quisiera estar más cerca del Señor; quisiera ordenar mis libros….caminar…..nadar….moverme….ver otras cosas….retomar la fotografía…escribir y completar mi infancia….escanear las diapositivas de Emilio….las fotos mías… ¡Ay! ¡ay ay aycito! todo lo que quiero en este año serviría para toda una vida, pero….no todos los años son así…no todos tienen dos sietes.
Puedo querer, puedo imaginar, puedo aventurar ¿Quién me lo impide? Si después queda algo en el camino….ya no serán dos sietes los que cumpla, sino un lindo siete y un horrible ocho; así es que ¡Vamos neuronas mías, vamos a loquear, a loquear que los 77 se lo merecen!
Casi, casi no falta nada para terminar la vela, un momento más y….¡Feliz cumpleaños número setenta y siete! ¡Que tenga todo, o casi todo lo deseado!


jueves, febrero 21, 2008

SENTIR Y RECORDAR







Las lágrimas se agolpan en mis ojos….quisiera volcarlas y sentirlas tibias y saladas correr por mi cara…quisiera sentir que todavía siento, que todavía puedo emocionarme por un recuerdo, que todavía tengo tiempo de lagrimear por no ser mágica, por no tener una varita de virtud que me haga perder años y sentirme de unos 18, menos sería exagerado… y ¿Qué haría yo de 18 y libre de toda responsabilidad y compromiso? No lo duraría ni un momento; iría al fundo y me lo gozaría como en esa época; me permitiría ser feliz, buscaría mariposas y luciérnagas, vería salir a las libélulas de sus cascarones, andaría a caballo, iría adentro a la cordillera, me bañaría en el río en Las Vegas, vería choroyes y, a lo mejor algún tricahue cotorreando en los coigües.
Despacito en medio de los bosques nativos espiaría a los Pudues y a los zorros culpeos.
Subiría el río para ver desovar los salmones y….¡quien sabe! si hasta encontraría el sueño de mi vida: un copihue azul.
Comería, goloseando, uno a uno todos los frutos del bosque que me recordaran mi infancia: maqui, boldo, copihues, coiles, michai, chupones quideñes y ramonearía hojas olorosas como el peumo y el boldo.
Iría a La Mula, atravesaría el río haciendo frente a la correntada y me tendería al sol en la playita de en frente.
Cuesta arriba, cuesta abajo, que el campo no puede haber cambiado tanto; estero arriba, estero abajo, que los peces viven donde siempre, las pancoras bailan en las orillas y las mulas corren por encima del agua.
No me perdería una excursión al Florido, con un buen asado al palo a orillas del puquio, agua pura y cristalina emergiendo del fondo de la tierra.
Y si las fuerzas me alcanzaran, no dudaría en ir al Cajón de San José a ver lo que dicen que hay: ese paraíso hundido entre basaltos, con su caída de agua y una fecundidad especial en su micro clima…y si me gustara tanto, capaz que me asilara allí por mil años.
La fantasía está cerca de las loqueras y hoy más cerca que nunca; sólo descargo lo que más desearía hacer si tuviera esa edad, pero no la tengo y me conformo con imaginar; cerrar los ojos y volver a ver y sentir el pasado, y verlo como yo quisiera verlo otra vez.
Que nadie lo haya tocado, que los peces sigan debajo del puente, que las piedras del río sigan oliendo a sol, que las manzanas sigan sabiendo a ácido, en fin….no es posible, tengo 76 arrugados años.


A lo mejor las doradas bandurrias pasan entonando su canto; a lo mejor los patos yecos pescan en el río; a lo mejor, las diucas todavía cantan y las loicas lucen su rojo pecho….y los pitíos taladran los viejos robles buscando larvas….pájaros del campo que añoro y que por aquí no pasan, pero en mi corazón están todos y cada uno de ellos: los árboles en las quebradas; los avellanos ofreciendo sus rojos frutos; boldos y peumos, hualles y coigües; cada paisaje, cada cerro, cada recodo del río, ahí está, listo para ser revivido. Y por encima de todos Los Zorrinos que dominan el cielo y parecen dividir las aguas; ellos fueron y son los guías para llegar a casa; desde el camino o desde el ferrocarril…pasado Linares, siempre mirábamos atentos hasta verlos aparecer y, aunque cansados, sabíamos que estábamos cerca.
Sensaciones, recuerdos, ahí están, listos a salir, a veces con alegría, otras con tristeza y otras con nostalgia pero siempre presentes, no importa cuantos años tenga, no importa si nunca más los veré, ahí los tengo… siempre ahí…y en eso consiste mi magia, mi varita de virtud.




REMEMBRANZAS




Entre la hojarasca seca por un verano cruel, han florecido dos varas de San José…azucenas rosadas y perfumadas….de esas que no faltan en las casas de campo, que dan color en un tiempo en que todo es amarillo; dan fragancia por las tardes, a la hora de las brujas, a esa hora que no termina el día y no empieza la noche.
Quien pudiera guardar el olor de las flores de las varas y poder sacarlo cuando haya momentos de anhelo, momentos en los que quisiera volver atrás el reloj de la vida y volver a sentir lo sentido muchos años atrás
Junto al olor de las varas de San José pondría el de la nuca de un hijo especial….el del ombligo de una guagua….el de las patitas del recién nacido que huelen a queso cuajado del día….el del sudor de los niños traviesos que han jugado todo el día…el de las manos de mi mamá…el de la chaqueta de mi papá…el de la ropa secada a todo sol….el del fruto del boldo calentito por la tarde….un poquito de humo del horno de barro donde se cuece el pan….otro del borde río….de las piedras calientes al medio día….también el olor a la lana de las ovejas con las que fueron tejidas las frazadas….el de los caballos sudados después de un día de trabajo…el del estero…el del trébol en flor…el del jazmín y el azahar.
¡Ay, que mezcla!,¡Ay que recuerdos!, ¡Ay que dolor!, ¡Ay que gusto poder evocar los olores de los tiempos idos y…..quién sabe si a los polvos de arroz de alguna abuelita y, de todas maneras el del cajón de los secretos de mi tatá!
¡Ay, que se pasa el tiempo!, ¡Ay que si no se recuerda se pierde!.
Faltan olores, faltan muchos…el de la montura, el del cajón de los libros…. ¡el del incendio!...de de la bodega con trigo a granel…el de la fragua…
¡Ay! ¿Dónde me fui? ¿a que años llegué? ¡Ay que tengo que volver! ¡Ay. Ay. Ay, que aquí estoy otra vez oliendo las varas rosadas de San José!

viernes, febrero 01, 2008

ABRAZOS

Día de abrazar, de abrazar ¡árboles!....Hace años, muchos años, oí que era bueno el contacto físico con los grandes árboles….seguramente yo era lo suficientemente joven para tomarlo en cuenta, como muchas otras cosas.
Hoy fue diferente, me acerqué a uno por uno de los grandes paltos hasta que encontré uno que me llenó los brazos; en su tronco grueso, rugoso y tibio por el sol de la tarde me sentí a gusto, cerré los ojos y puse un oído pegado a él….me sentí bien, querida, parecía que algo me quería decir….la vibración de sus altas ramas se trasmitía por el tronco y el viento cimbreaba el árbol junto con mi cuerpo; las ramas bajas aún bajaron más cubriendo el abrazo.
Después de un rato en perfecta comunión me sentí alegre, ligera y me pareció haber recibido un mensaje hermoso de hermandad.
Día de abrazos, día de alegría, día de logros

viernes, enero 25, 2008

LA CALA AMARILLA



Después de tres años de cuidados…. ¡floreció la cala amarilla, del color de la flor del zapallo! Se eleva elegante y grácil entre las hojas pintadas de blanco como si fueran bordadas por monjas.
Dos flores dio este año la planta, dos encantos de flores…más tarde se pintaron con una red de venas verdes hasta claudicar…en el fondo de su corola se ven semillas ¿serán futuras plantas? Con mucho amor las cuido, a ver si resulta cierto.
Si, florecieron y se secaron…. ¿quién me quita el gusto de haberlas tenido y de haberlas gozado?... ¡dos calas amarillas, del color de la flor del zapallo! Las tuve y me alegraron…me recordaron las visitas de mis hijos, tan esperadas, tan gozadas y tan recordadas….ahora queda un año entero de esperar a que florezcan otra vez y….para que vengan otra vez; un año de espera y de esperanza
¡Bien vale la pena por el gozo tan grande que dan!

sábado, enero 19, 2008

LA GATA VEGETARIANA

La enorme gata blanca y gris que lleva un collarín rojo, se pasea por la parcela mirando, observando si hoy los pájaros están bien gorditos…al fondo está la bandada de codornices, las acecha cautamente a ver si papá codorniz se descuida para diezmarla…y ya van varios polluelos menos.
Suave y sigilosamente se desliza por entre la hierbas secas, atenta, alerta, de pronto se le atraviesa una lagartija multicolor…es hermosa, parece un bocado atractivo, sus colores, azul, verde y amarillo le recuerdan el plato de verduras que le encanta y ¡zas! De un zarpaza acaba con ella….sigue la gata buscando hasta llegar al árbol de los colibríes…asombrada mira cómo esas avecillas vuelan de flor en flor, espera hasta que alguno se le pone a tiro….es su postre con sabor a néctar.
¡Gata cuentista y tramposa! Con que en tu casa sólo comes verduras y andas con melindres de señorita ronroneando entre las piernas de tu dueña ¿por qué vienes aquí a descargar tus instintos carniceros? ¿Porqué no te comes los ratones de tu casa?…doña finura, los mira con asco…mejor son mis pajaritos porque se han criado libres y confiados.
¡Anda, vete a tu casa, gata vegetariana, y no vuelvas por aquí,
Porque te espero con una honda que te hará arrepentir!

sábado, diciembre 29, 2007

NAVIDAD

Pétalos de rosa blancos,
Pétalos de rosa rojos
Esperan la Noche Buena
Para esperar al Niño.
En un arbolillo seco
Bailan las brujas de crin
Unas negras, otras verdes
Y, las otras, de gris;
Bailan y bailan con sus escobas
Una danza sin fin
José y María esperan,
Ansiosos esperan al Niño;
Los pastores y sus hijos
Traen regalos preciosos.
¡Kikiriki! canta el gallo
Anunciando la media noche,
¡Kikiriki! se afina
Para cantar mejor
La Navidad se acerca
¡El Hijo de Dios nació!

EL CERECERO

¡¡¡¡Cerezas….las buenas cerezas!!!! anuncia el cerecero que, desde su carretón ofrece la variada mercadería.
¡¡¡Cerezas…las dulces y fragantes cerezas!!! canta el cerecero con su carretón lleno de cerezas…le pido un kilo….dos manos toscas, gruesas, ásperas, manos de trabajador de campo, acarician tiernamente las cerezas rojas y negras, también las corazón de paloma; dos manos que, delicadamente toman un puñado de medio kilo, sin romper ninguna; puñado de rubíes, granates y perlas que brillan con el sol del mediodía; puñado de jugo dulce que apaga la sed y recrea la vista.
Sigue el cerecero gritando sus cerezas ¡¡Las más dulces…las mejores cerezas le tengo, casera!!
Su grito me lleva lejos…me hace volver a vivir, a recordar, a sentir.
Dos puñados por kilo, ciento diez cerezas negras y algunas, corazón de paloma. Lindas de ver, ricas de gustar…sabor a verano…sabor a infancia y juventud.
¡¡Cerezas, las buenas cerezas, casera, le tengo!! Y sigue ofreciendo el cerecero sus puñados de medio kilo

TERREMOTOS

El Telúrico está adormecido, vive entre la placa de Nazca y la del Pacífico…de tarde en tarde y, a veces más seguido, se estira y se acomoda moviendo la tierra; su esposa, la Réplica, despierta con él; cuando él se acomoda, ella lo sigue; siempre ella más sumisa es algo menor, pero en su acomodo termina por destruir lo que el Telúrico ha dejado a medias. Tienen varios hijos de distintos grados Mercalli que siguen a sus padres donde quiera que ellos vayan. Si el Telúrico va a Tocopilla…allí va su señora Réplica y sus hijos los Temblores moviendo la tierra, botando las paredes de adobe, asustando a los niños, espantando a los animales, los perros ladran, los gallos cantan y todos se acercan para acompañarse…Si el rumbo es Aysén y, como el país es más estrecho en esa parte, aparece el tío Tsunami que vive en el mar y cuando se le alborota arrasa con todo y haciendo que las laderas de los empinados cerros se caigan sepultando a hombres y rebaños…¡no hay duda que son una familia unida y temible!....Para que decir cuando se juntan los primos y danzan todos el son del Enjambre…temblores y temblorcitos, bailan y bailan, no tienen hora ni fecha, ni día ni noche…¡ellos bailan y siguen bailando, se entretienen a costa de los habitantes del mundo! Ya puede estar inquieta la población porque entre todos avivan al gigantón Telúrico y a su esposa Réplica, que por poner orden se agitan y se mueven.
¡Pobrecitos países! ¡Pobrecitos sus habitantes! Aterrados se juntan, se unen, se arranchan sin saber que ocurrirá.
Así es y ha sido siempre ¡Ojo a la familia de los terremotos!

martes, septiembre 18, 2007

VOLANTINES

“El grande.
El chico.
El pobre.
El rico.
Tiquitiquiti por aquí
Tiquitiquiti por allá”

Todo Chile, todo, se une en esta fantasía que es ver y hacer volar los pequeños volantines. Dos cuartos de caña y un cuadrado de papel de seda, hilo grueso y: ¡A volar, a volar, a ver cual llega más lejos, cuál más alto!. Los chilenitos tricolor, los con los escudos de los clubes, las banderas:
alemanas,
brasileras,
las peruanas
argentinas
bolivianas.
¡¡Y huífa ay ay ay!!
Llenan de colores:
las plazas
las canchas,
los patios.
¡¡Y huifa ay ay ay!!
El hilo se tensa, vuelan los volantines y la alegría se desata
los niños
los padres
los viejos
las madres
¡¡y huifa ay ay ay!
Todos juntos, sin importar los rangos, vuelan los volantines, suben y suben, traviesos, picarescos, a veces parece que se pierden en los árboles pero luego de una pirueta vuelven a tomar el rumbo.

Volantín septiembrero
Volantín de primavera
Pinta de colores el cielo
Y mi alma de anhelos.

18-9-07

jueves, agosto 16, 2007

EL TESTIGO



Entre una lluvia y un chubasco; entre un día caliente y una noche helada, se han encontrado, este año: los aromos que doran y perfuman los caminos con los almendros y ciruelillos que nievan los patios. Es que el invierno va pasando el testigo a la primavera de un modo especial, atolondrado, como salen los niños a recreo; como los oficinistas llegan a sus trabajos; como los obreros se apuran en tomar el Metro. Así, todo de golpe…se encuentran a punto de reventar las yemas de los frutales con los tristes árboles secos por las heladas; los juncos, que no acaban de perfumar el ambiente con el vinagrillos que llenan los prados; los lirios que, deberían haber florecido hace un mes, se topan con los amarillos dedales de oro.
Frío estremecedor; sol quemante; viento húmedo de la costa; cordillera nevada.
Sentimientos encontrados: tristeza en las nubes grises; alegría en el sol que más tarde quemará y añoraremos el frío del invierno ¡Es que nunca estamos contentos con lo que tenemos y siempre deseamos lo que no tenemos!

jueves, agosto 02, 2007

¡ARDE CANARIAS1



¡ARDE CANARIAS!

¡Que dolor es el que siento, dolor doble del que debiera….me enteré por la televisión que Gran Canaria y Tenerife estaban ardiendo!...hubiera querido saberlo por alguno de mis hijos…me hubiera dolido, pero lo justo….me habría sentido incorporada al sentir canario.
No sabía que yo quería tanto a esas islas…no sabía yo cuan hondo habían calado en mi sentir… a lo mejor no debería sentir lo que siento… a lo mejor debería dejarlo ir… a lo mejor…a lo mejor…
Siento el fragor del fuego; oigo el ruido de las llamas, huelo la resina de los pinos, palpo la ceniza ardiente. Siento en el alma cada pino canario que se ha quemado….siento en el alma cada pinzón azul que ha muerto…siento en el alma cada pájaro canario que no cantará nunca más…siento en el alma los prados, los sembrados, el sotobosque que tardarán años en recuperarse…y ¿la laurisilva ¿volverá? Y los viejos pinos canarios de Tenerife ¿tendrán fuerzas para rebrotar o se habrán quemado hasta sus raíces?...cada uno de ellos me duele….en cada uno de ellos siento la muerte y vivo un duelo…pasará, como pasan todos los duelos….me consolaré como ante todas las penas…pero hoy ¡duele! y ¡cómo duele!...duele el dolor del bosque quemado, y duele el sentir la marginación y el olvido.
Una lágrima por el bosque…otra por el silencio de mis hijos….otra por el silencio de los hermanos…otra por el silencio de los amigos. Una tras otra se van hilvanando…las otras, las que ya no pueden caer se quedan dentro, las que pujan por caer recuerdan a los habitantes de los pueblos amigos…otras por los que tuvieron que dejar sus casas…otras más por los pájaros y animales que vagan por las islas buscando su habitat…otras, especialmente cálidas por las mariposas.
¡Arde Canarias!
¡Llora el alma!

jueves, julio 19, 2007

LAUCHEAR

Chilenismo sinónimo de: ”robar un poquito”. Así, lauchean los maridos la caja de bombones de sus mujeres; lauchean las esposas los bolsillos de sus maridos; lauchean los niños los dulces y golosinas; laucheábamos en la paila cuando, de chicos, hacían dulce de membrillo: “¡Quita diai, niño, que quema!”…”¡Sale diai, chiquillo de moledera que·stoy ocupá!”.
Hoy, en una tarde de espectáculo rojo y gris, cuando el sol de fue, mi cocina y toda la casa huele a recuerdos; todos mis sentidos están alerta: en la paila borbotea una mermelada de naranjas que no es fina ni inglesa, es gruesa, tosca y agridulce. Recuerdo las mermeladas en casa de mi abuela, en una enorme paila, mermeladas elegantes y sabrosas….en Canarias vendían frascos de dulce de naranjas amargas y cristalinas…la mía es calerana, especial y muy gustosa.
Mientras me daba un festín de sentidos iba laucheando los bordes de la paila, gustando y oliendo las naranjas del huerto…ni tenía a nadie que me impidiera ir paladeando…¡en caliente! el dulce amarillo y fuerte.
Gustos de vieja y….¡que ganas de oír: ”¡ Sale diai, niña, que quema!”
Claro que quema….claro que es rico ir contra la corriente…claro que es rico ir laucheando la paila…..Ya no tiene gracia…tengo toda la paila para mi.

domingo, julio 15, 2007

RECUERDOS ATESORADOS

Desierto de Atacama

Noche sin luna en el desierto de Atacama, cielo negro profundo tachonado de millones, de cientos de millones, de miríadas de millones de estrellas. Noche sin nubes….sólo cielo negro y estrellas; la Vía Láctea parte el cielo en dos haciendo único el momento.
Mientras, el salitre de la Pampa, con el frío, va estallando en armónicos sonidos cantando su canto, el canto del desierto, una sinfonía de percusiones.
Padres e hijos inmóviles, conmovidos, asombrados; sólo mirar y atesorar…atesorar el instante para recordarlo años más tarde en momentos en que la vida, con su agitación, los perturbe.
Negra profundidad, estrellas y el canto de la Pampa.


Noche de verano

Estrellas en el cielo, luciérnagas en la tierra; el río viene de la cordillera sonando fuerte; el Puelche refresca la noche haciendo cantar al monte; las aves nocturnas cazan silenciosas; los zorros, también.
Padres e hijos se gozan las noches de verano en el fundo; es el momento de mirar arriba, muy arriba y ver las estrellas fugaces y….pedir un deseo, o de tomar las luciérnagas y ponerlas enredadas en el pelo…todos, padres e hijos coronados de luz…la cordillera coronada de estrellas…es que el ser humano busca la luz, no puede vivir sin ella. Sólo falta un cometa para que la felicidad sea completa…también se pueden ver con la imaginación ¿Lo quieren blanco o azul? ¿Lo quieren vertical u oblicuo? ¿Lo quieren grande y ancho? O ¿fino y largo? ¡Es cuestión de ponernos de acuerdo!
Noches perfumadas de verano con olor a fruta madura todavía tibia por el sol; olorosas a trébol en flor; a miel de las colmenas; al poleo del potrerillo; a la menta de la acequia… a las moras a punto..a boldo…a peumo; y el canto de los grillos y el croar de los sapos le dan un toque festivo a la noche…..Estamos en vacaciones.






Tempestad

Tarde de febrero, pesada, caliente, quieta; negros nubarrones pueblan el cielo, negros, muy negros, espesos, enormes, haciendo figuras ciclópeas; no pasan la cordillera…se están juntando a distintos niveles; masas negras del norte, otras del poniente, otras del sur, todas empujan y se atropellan hasta que las gigantescas fuerzas se estrellan y la energía se descarga en una tempestad eléctrica que padres e hijos se gozan ¡Que viene uno, que viene! Y un inmenso relámpago cruza el cielo iluminando por delante y por detrás de las nubes….¡Uno, dos, tres, cuatro! El trueno retumba el valle y el eco se extiende por el cañón del río… ¡Está lejos todavía! Aún quedan fuerzas, aún habrá más entretención; surgen los relámpagos bifurcados, trifurcados, multifurcados, caen los rayos, retumban los truenos cada vez más cerca… ¡Ya está encima de nosotros! ¡Tápense los oídos! ¡No salgan del corredor!...y los gigantes del cielo siguen jugando a competir cual es capaz de producir un efecto mayor.
Padres e hijos pasan un momento inolvidable… ¡Vamos, un recuerdo más para no olvidar

jueves, julio 12, 2007

CASI LLUVIA




Todo anuncia lluvia: los arácnidos malolientes salieron a pasear por la noche; los queltehues gritaron: ¡Agua, agua!; los viejos huesos se hicieron notar; el hombre del tiempo advirtió: ¡Cuidado que vienen lluvias torrenciales!
Es lógico que llueva, y mucho; ya llegó el invierno y el agua hace mucha falta. El sol murió arrebolado…unos dicen: ¡Que bueno!...otros ¡Que malo! El cielo está cubierto de negros nubarrones que, muy rápidos, van al sur…todo indica ¡lluvia!... Pero La Niña, caprichosa como todas las niñas, dijo otra cosa y deslizó las nubes para otro lado…nos quedamos esperando…una tarde…una noche…y un día entero más….
Hoy el cielo se pintó de celeste y el sol hizo brillar la escarcha…sol helado de invierno que sólo se puede ver desde dentro de las casas…el ambiente está bajo cero.
Desde mi cama me distraje con un picaflor que se veía feliz, se posaba en una rama seca, volaba muy rápido dando vueltas y se volvía a posar…salía disparado, a ninguna parte, y se quedaba estático contra el cielo y volvía a su rama; no buscó flores ni pareja, sólo quería jugar a ser grande; jugar y volar; volar y jugar; probar que sus alas eran lo bastante fuertes para hacer piruetas en el aire; saber que siempre encontraba una rama donde posarse.
Juegos de invierno frío y seco; juegos de picaflor aburrido de esperar la lluvia.

domingo, julio 01, 2007

LUNA LLENA




Es la primera luna llena de invierno…el tiempo ha cambiado, el paisaje también; se han ido muriendo los colores cálidos…los rojos…morados…púrpuras y se han cambiado por colores más fríos: después de la lluvia las ramas de la parra relucen decoradas por diamantes…la escarcha platea las hierbas…el rocío perla las ramas desnudas de los árboles…los álamos no tienes hojas bailarinas y acorazonadas, de colores verdes y blancos que, agitadas por el viento danzaban y danzaban hasta caer extenuadas. El frío se ha adueñado de todo, las plantas se recogen en sus raíces…las rosas claudican y se secan…los frutales se han podado…empieza la estación de profundos cambios…los bulbos maduran…la savia se detiene...pasarán meses antes de que todo florezca y vuelva a brotar.
La esperanza es lo que sustenta al invierno….y los juncos la avalan, ellos me regalan un toque de fe y de esperanza…erguidos y flexibles, se mecen con el viento, a ellos no les importa el frío ni la lluvia, todo lo contrario, mueven sus flores y perfuman el ambiente…me traen recuerdos…me hacen feliz…me dan la alegría de vivir tan escasa en esta estación…pronto pasará todo lo triste y volverá la primavera alegre y traviesa...mientras, ¡paciencia!

domingo, mayo 13, 2007

EL PICAFLOR Y EL HIBISCUS


EL PICAFLOR Y EL HIBISCUS


¡Se me alegró el almuerzo!
Mientras comía (¡ por comer, porque hay que comer legumbres!) un plato de porotos y mientras miraba distraída la retahíla de malas noticias del medio día, fui sorprendida por la prematura llegada de un diminuto picaflor que, alegremente, fue libando de flor en flor…; en el entretiempo emitía un agudo canto que emulaba a las altas notas del violín de Paganini.
El torbellino tornasolado no trepidaba en volar y beber del néctar que exuda el hibiscus.
Las malas noticias se borraron. La paila de greda pareció resplandecer y los porotos me supieron a gloria. El picaflor piaba y goloseaba y yo fui descubriendo, entre cucharada y cucharada, el sabor a infancia, a fundo; el sabor profundo de un pueblo que, fundamentalmente, se alimenta de porotos…; sólo me faltó la tortilla al rescoldo con olor a humo y un pebre picante.
Empiezan los picaflores a almorzar con nosotros, nos acompañarán todo el invierno, para ellos hemos plantado hibiscus y otras plantas dulces que florecen en invierno…píos y trinos…sabores intensos para paliar el frío…los miramos y nos gozamos de ellos….son bienvenidos…son nuestros amigos y hermanos.

lunes, mayo 07, 2007

EL RESORTE

Entre el viejo camino y el cerro hay una explanada con uno que otro viejo pimiento y algunas matas de zarzamoras; entre ellos, una carcasa de camión, otra de tractor; un montón de latas y fierros oxidados por el tiempo y la lluvia; el sol en el verano y la humedad en el invierno. Entre toda esta chatarra, y entre latas y cartones, dormían algunos andantes…se drogaban unos drogadictos…bebían algunos borrachines…y por las noches ¡quién sabe lo que pasaría en ese sitio!
Cerca del camino, hace años, encontramos un resto de máquina que exponía a la vista un enorme resorte, fuerte, firme, imponente; estaba soldado a una gran estructura de fierro; no servía ni de refugio ni de nada, era sólo eso: un resorte que me encantó y que cada vez que quería impresionar a algún fotógrafo lo invitaba a verlo y a todos les gustaba.
¡El viejo resorte oxidado se destacaba entre los verdes de la explanada!
Volví a buscarlo otra vez para impactar a un explorador de formas; lo buscamos y lo buscamos y no lo encontramos; había huellas de una máquina caminera que había ampliado el camino ¿lo enterraron? ¿lo quitaron? ¿lo vendieron como fierro viejo? ¿lo rompieron…lo destrozaron…se lo llevaron…lo tiraron? ¡el resorte no está!...tampoco hay huellas de los andantes, ni de los drogadictos, ni de los borrachos…¿Dónde se habrán ido? ¿Dónde duerme esa pobre gente?...A lo mejor estarán junto a la chatarra de la explanada, tirada en algún sitio para no herir los ojos de los visitantes…quien sabe…lo mejor es no preguntar…nadie responde por la chatarra oxidada ni por la chatarra humana.

martes, abril 17, 2007

VISITAS


Es muy tarde por la noche, dos tipulas se pasean por mi pieza, generalmente son torpes en su vuelo, hoy están ágiles, vuelan de un sitio a otro, se persiguen; sus largas y finas patas quedan atrás, sus finas y translúcidas alas se aceleran, son un par de torbellinos arremolinados. Se toman un instante de descanso, se fijan en la pared, parecen un dibujo a plumilla; me asombro con ellas y me distraigo…..en un instante siento algo suave y tenue en mi mano…es una mariposa nocturna que aletea suavemente llamando mi atención; oscura como la noche, de terciopelo negro con un toque de dorado…no sé que hacer y sólo la miro….ya se irá, mientras nos contemplamos.

domingo, abril 15, 2007

UN OTOÑO ESPECIAL


El verde de los campos ha sido reemplazado por los colores dorados, amarillo-anaranjados y rojizos. Los árboles de hoja caduca están empezando a deshojarse; los robles encienden el paisaje y los álamos lo platean. Las hierbas están resecas y, salvo uno que otro dedal de oro enano, no quedan flores silvestres. La hojarasca, oscura y crujiente, invita a caminar por ella para oírla sonar.
Se ven grandes contrastes: los mancaquis, que se han gozado el calor y el sol del verano, están empezando a madurar, sus frutos duros y dulces anuncian el otoño; las nueces, resecas por el calor, se caen al menor viento como si llovieran piedras; pareciera que toda la naturaleza está cerrando un ciclo para vegetar el invierno…pareciera…pero no es así; ¡los nísperos están en flor! Llenos de flores perfumadas dispuestas en las puntas de las ramas, pirámides de pequeñas flores color crema con gran atractivo para las abejas. Tan fuerte es el olor que se percibe a varios metros de distancia y uno se pregunta ¿Qué pretenden floreciendo a contracorriente? Tienen todo el invierno para helarse, para nutrirse de la lluvia y del granizo, para enfermarse…y ellos ¡tan panchos! Saben que su alimento es el frío, la nieve, el viento y que antes que empiece el verdadero calor, serán las primicias de la primavera, ¿cómo se las arreglan? No lo sé, lo único que me atrae es ese primer níspero amarillo, pequeño y ácido, que me hace olvidar el invierno y me promete una primavera esplendorosa, llena de flores, de hierbas verdes, de pájaros y de alegría.